Mario Sepúlveda

 
 

Experiencia

Con el reloj marcando la 1:04 de la mañana del 13 de octubre (11:04 del 12, en la Ciudad de México), la alarma de la cápsula Fénix 2 sonó anunciando que  Mario Sepúlveda es el segundo minero en completar su ascenso a la superficie, tras más de 2 meses de estar atrapado en la mina San José.

Unos minutos después, Sepúlveda salió y entre vítores y abrazos de su esposa,  rescatistas y funcionarios, repartió recuerdos: piedras que trajo consigo del fondo de la mina. A unos metros de la superficie, Sepúlveda seguramente escuchó los gritos de "¡Te falta poco!" de los congregados a la salida del orificio. Ahí le esperaban familiares, médicos y rescatistas jubilosos. Al minero de 39 años, lo nombraron corresponsal de las profundidades   por su liderazgo nato, por ser el que daba las noticias de sus compañeros frente a las cámaras.

El minero es un electricista y ex dirigente sindical, tiene un carácter extrovertido y es uno de los que más se prodigaba a la hora de enviar mensajes de video. Llevaba dos años trabajando en la mina San José. Después de su rescate Mario Sepúlveda,  destacó   la necesidad de prevenir riesgos en instalaciones mineras y exigió un cambio que garantice mejores condiciones laborales. 

Dos horas después de ser rescatado, sostuvo que “este país debe entender que hay que hacer cambios”, en alusión a las condiciones de inseguridad en que se desarrolla la actividad minera en las pequeñas y medianas empresas.

“Los empresarios tienen que dar las armas para que los mandos medios hagan cambios”, dijo Sepúlveda a las televisoras, y además exigió reformas en materia laboral. “No podemos seguir así bajo ningún punto de vista ni circunstancia”, insistió Sepúlveda.

Varios medios han destacado a partir de esos momentos, sus dotes de comunicador e incluso se le ofreció trabajar de “relacionador laboral” en la Asociación Chilena de Seguridad. Sepúlveda dijo que no le ha pasado por la mente dedicarse a una actividad profesional distinta a la que ha desarrollado hasta ahora. “No quiero que me traten como artista ni como animador, sino como el Mario Sepúlveda minero. “Nací para morir amarraíto al yugo”, afirmó. 

Sin embargo su experiencia lo ha convertido en una celebridad cuyo testimonio valora la Responsabilidad Social, el trabajo en equipo que les ayudó a mantenerse unidos en la mina, el liderazgo indispensable para manejar un grupo que pudo haberse desmoronado. Y aplica estos conceptos, con gran éxito gracias a su carisma y buena oratoria, a la vida empresarial y profesional de cualquier individuo.

Nos devolvieron la vida. Es increíble que a 700 metros, sin vernos frente a frente, nos recuperaron."
Idiomas:
Español

Temas:

  • Motivación
  • Testimonios